Inteligencia artificial en Perú: ¿el motor de innovación que el país necesita?
Cuando escucho a alguien decir que la IA es solo para gigantes de Silicon Valley, mi primer pensamiento es: ¿y si la verdadera revolución empieza en los Andes? En Happy Studio nos gusta imaginar que la creatividad humana y la tecnología pueden bailar juntos, sin que uno pisotee al otro. Esa danza, aunque todavía tímida, ya está marcando el compás de la gestión pública y la industria peruana.
El panorama actual: datos que hablan más que los discursos
Según el informe de ComputerWeekly, Perú ocupa el puesto 80 de 139 países en el Índice Global de Innovación 2025, una caída que no se explica solo con la geografía. La inversión en I+D apenas roza el 0,16 % del PIB, mientras que el 30 % de los graduados son ingenieros que, curiosamente, no encuentran un camino claro hacia la innovación.
- Escaso ecosistema de innovación: falta de fondos, de alianzas academia‑industria y de una cultura que premie el riesgo.
- Baja exportación de alta tecnología: solo el 5 % de los productos manufactureros llegan al mercado global como “alto valor”.
- Producción científica rezagada: menos artículos y patentes que vecinos como Chile o Colombia.
En otras palabras, el talento está ahí, pero el terreno de juego todavía tiene más baches que una carretera de montaña.
¿Por qué la IA puede ser la llave maestra?
La inteligencia artificial no es una varita mágica; es una herramienta que amplifica lo que ya hacemos. En Happy Studio la usamos para convertir datos en historias visuales, y en Perú esa capacidad podría traducirse en:
- Optimización de la gestión pública: algoritmos que detecten patrones de fraude o mejoren la asignación de recursos en salud y educación.
- Minería inteligente: sensores y modelos predictivos que reduzcan riesgos y aumenten la eficiencia.
- Agricultura de precisión: IA que analice el clima y el suelo para maximizar cosechas sin agotar la tierra.
- Conservación del patrimonio: reconocimiento de imágenes para catalogar artefactos y prevenir el tráfico ilícito.
Como dice la columna de David Tuesta, “El uso y desarrollo de herramientas de inteligencia artificial (IA) puede ser el motor para innovar que requiere la región”. La pregunta ya no es si, sino cómo lo hacemos.
Estrategias concretas para pasar de la timidez a la acción
En Happy Studio creemos que la innovación se construye con pasos medibles. Aquí algunas rutas que podrían transformar la teoría en práctica:
- Incrementar la inversión en I+D: crear incentivos fiscales y fondos concursables que atraigan tanto a startups como a grandes corporaciones.
- Diseñar una hoja de ruta nacional de IA: definir prioridades sectoriales, marcos éticos y una infraestructura de datos abierta y segura.
- Fomentar alianzas academia‑industria: laboratorios de investigación conjunta, programas de pasantías y proyectos piloto financiados.
- Capacitación y reconversión: cursos de ciencia de datos, certificaciones en machine learning y bootcamps para profesionales en transición.
- Crear incubadoras de IA: espacios donde emprendedores puedan probar ideas con mentoría y acceso a recursos computacionales.
Todo esto suena ambicioso, pero recuerda que la innovación no es un sprint; es una maratón donde cada kilómetro cuenta.
El papel de la creatividad y el video marketing con IA
Si bien el foco de este artículo es la política y la industria, no podemos olvidar que la creatividad amplificada por IA está redefiniendo el video marketing. En la CDMX, agencias como la nuestra ya combinan storytelling con algoritmos que analizan tendencias y comportamientos, generando campañas que no solo se ven sino que se anticipan a lo que el público quiere.
Imagina una campaña peruana que, usando IA, ajuste en tiempo real los mensajes según la respuesta de los usuarios en redes sociales. Ese es el tipo de sinergia que puede llevar a la región de “avances tímidos” a “impacto audiovisual sin precedentes”.
💡 Ideas para llevar
- Organiza un hackathon de IA con universidades peruanas y empresas de minería para crear prototipos de sensores predictivos.
- Desarrolla una plataforma de datos abiertos para la gestión de recursos hídricos, con visualizaciones interactivas al estilo Happy Studio.
- Implementa chatbots éticos en servicios públicos que reduzcan tiempos de espera y mejoren la experiencia ciudadana.
- Utiliza modelos de IA generativa para producir contenido audiovisual que promueva el turismo cultural peruano.
- Fomenta programas de mentoría entre profesionales de IA en la CDMX y talentos emergentes de Perú, creando una red de conocimiento transfronteriza.
Un vistazo visual
Para entender mejor cómo la IA está tomando forma en la gestión pública, te invito a ver este video que resume los retos y oportunidades en Perú:
Al final del día, la IA es una herramienta; la verdadera revolución depende de quién la use y con qué propósito. En Happy Studio vemos una oportunidad de combinar nuestra experiencia en video marketing con IA y la necesidad peruana de acelerar su ecosistema de innovación. Si logramos alinear creatividad, ética y tecnología, quizás la próxima gran historia de éxito salga de los Andes y no de Silicon Valley.
Fuente: ComputerWeekly – Avances tímidos en el uso de IA en la gestión pública en Perú